CIUDAD DE MÉXICO, México. 26 ene. 2019 (AP) — La cifra de muertos por el incendio en una toma clandestina de un oleoducto en México aumentó a 114, luego de que más personas murieran en hospitales, informó el sábado el secretario mexicano de Salud. Jorge Alcocer precisó que las víctimas sufrían de quemaduras severas y murieron entre el miércoles y la mañana del sábado. Agregó que los hospitales continúan atendiendo a unos 33 lesionados.
Alcocer agregó que quienes siguen internados corren un gran riesgo de contraer infecciones renales, cardiovasculares y respiratorias debido a que inhalaron un aire tan caliente que les quemó las tráqueas y los bronquios. Tres pacientes están siendo tratados en Galveston, Texas.
Hace una semana, las víctimas recogían combustible de una toma clandestina perforada en un oleoducto en el estado de Hidalgo, en el centro de México, cuando sobrevino el incendio, cubriendo un campo de alfalfa de cadáveres calcinados. Casi la mitad de las personas que sobrevivieron han fallecido debido a sus heridas. En todo 2018 se descubrieron 14.894 tomas clandestinas para el robo de combustible en México.
Desde hace mucho tiempo, los expertos han afirmado que trabajadores y funcionarios sindicales de la compañía petrolera estatal, Pemex, han estado involucrados en el enorme robo de combustible. El sindicato, dirigido autocráticamente por el líder sindical de la vieja escuela Carlos Romero Deschamps, ha sido señalado en escándalos de corrupción desde hace décadas. Un movimiento sindical disidente que se hace llamar Petromex anunció el viernes una impugnación legal para destituir a Romero Deschamps y formar una nueva unión.
Aproximadamente 100 empleados de Pemex se reunieron frente a la Secretaría del Trabajo en el centro de Ciudad de México para exigir que el nuevo sindicato sea registrado, un primer paso hacia lo que podría llevar a una votación entre sindicatos rivales para ver cuál representaría a los 114.000 empleados de la compañía. El vocero de Petromex, Óscar Solórzano, dijo que Romero Deschamps “es el ladrón número uno de este país, así lo reconoce la sociedad mexicana”.
Los activistas de Petromex dicen que unos 120 empleados firmaron la petición para que reconozcan a su sindicato, pero afirmaron tener apoyo o interés de unos 25.000 empleados. El activista Wilber Santiago Jiménez dijo que los empleados de Pemex también han tenido que pagarles a funcionarios del actual sindicato para tener derecho a trabajar.