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DT campeón del mundo Marcello Lippi no puede levantar rendimiento de selección de China

Marcello Lippi names China squad for World Cup qualifier against Syria. Xinhua/Guo Yong via Getty Images Marcello Lippi names China squad for World Cup qualifier against Syria. Xinhua/Guo Yong via Getty Images

Marcello Lippi, entrenador campeón del mundo con Italia en 2006, tiene dos años como DT de la selección de fútbol de China, donde gana un salario anual estimado en 23 millones de euros, pero sus jugadores siguen de mal en peor. Y la paciencia del Gobierno de China se está acabando.

PEKÍN, China. 11 sept. 2018 (AFP) — Ni siquiera un seleccionador campeón del mundo como Marcello Lippi puede cambiar el rumbo: dos años después de la llegada del italiano, el equipo nacional de fútbol de China sigue sin lograr buenos resultados y su nivel de juego es alarmante. En los últimos días, la selección china volvió a registrar dos nuevas decepciones, con la derrota del viernes por 1-0 ante Catar y el empate 0-0 del lunes en un amistoso contra el modesto Baréin.

El presidente, Xi Jinping, quiere convertir a China en una potencia del fútbol y acoger algún día el Mundial, pero pese a las enormes cantidades de dinero invertidas en cumplir el sueño y los fichajes de relumbrón de su liga, la misión parece lejos de cumplirse. Antes incluso del descanso del partido ante Catar, un “alto responsable” político habría descolgado el teléfono para pedir cuentas a un dirigente de la selección, aseguró el respetado diario deportivo chino Titan.

El entrenador de 70 años, que dirigió a Italia al título de campeona mundial en 2006, sería el seleccionador nacional mejor pagado del mundo, con un salario anual estimado en 23 millones de euros. En principio dejará el puesto después de la Copa de Asia de Naciones, que comienza en enero en los Emiratos Árabes Unidos. Consciente de las lagunas de su equipo, Lippi había dicho antes del partido ante Catar que está “sorprendido y preocupado por el estado de forma” de sus jugadores.

BAJO PRESIÓN

“Si la Copa de Asia comenzara la próxima semana, estaría preocupado. Pero tenemos todavía tiempo para mejorar”, intentó tranquilizar. Sin embargo, después del empate de China (75ª del ránking FIFA) contra Baréin (113ª), el entrenador italiano dijo estar “mentalmente preparado para recibir críticas”. Aficionados enfadados pidieron en las redes sociales la disolución de la selección nacional.

China mejoró su nivel de juego desde la llegada de Marcello Lippi en octubre de 2016, pero la tendencia tuvo poco recorrido y el balance del antiguo estratega de la Juventus es modesto (8 victorias, 5 empates, 8 derrotas). Entre las desilusiones recientes está no haber podido clasificarse para el Mundial de Rusia 2018, pero Lippi, que llegó al equipo cuando la situación era casi desesperada, se benefició entonces de una relativa clemencia. Pero después de los recientes malos resultados, empieza a sentir ya la presión de los aficionados descontentos.

El gran problema del equipo es la falta de efectividad. Lippi se ha quejado en varias ocasiones de la falta de atacantes de garantías y apunta sobre todo a la preferencia de los clubes de la Super League china por los goleadores extranjeros, una tendencia que limita el tiempo de juego de los futbolistas chinos.

ENFERMEDAD CRÓNICA

Por otra parte, la edad media de los jugadores alineados contra Catar era de 30 años, subrayando la penuria de jóvenes talentos. “La selección nacional está realmente en una encrucijada de caminos”, estima el periodista chino Bai Guohua, enviado especial a Doha, en el “Diario del fútbol”. La inclusión en el equipo del veterano Zheng Zhi, de 38 años, refleja en su opinión la “triste realidad del fútbol chino”.

“Si hubiera jóvenes jugadores capaces de tomar el relevo, ¿creen que Marcello Lippi no recurriría a ellos?”, afirmó. En los últimos años, las autoridades chinas han intentado potenciar el fútbol en escuelas y centros de formación, pero la selección tendrá que esperar varios años antes de poder recoger los frutos de esas iniciativas.

Bai Guohua señala también a la diferencia de actitud del equipo entre 2017, cuando logró una gran victoria contra Catar en las eliminatorias mundialistas, y esta ocasión, con una derrota con una pésima imagen. “No se puede considerar un error únicamente del grupo diseñado por Lippi. Es una enfermedad crónica del fútbol chino”, lamenta.