LONDRES, Reino Unido. 18 abril 2019 (Bernadette Wightman) — Como
líderes, estamos definidos por el equipo que armamos a nuestro alrededor. Su
deseo es formar un equipo complementario que sea mayor que la suma de sus
partes. Uno que esté preparado para el futuro y que trabaje en conjunto para
generar nuevas oportunidades. Pero crear y dirigir un equipo en un entorno
global complejo no es fácil. Se espera que seamos superhéroes, pero no lo
somos.
Nuestro mundo multifacético ha generado problemas
multiconceptuales para los líderes, desde la contratación del personal para el
mañana y la lucha contra el aislamiento, hasta la comunicación y la
colaboración en un equipo heterogéneo. Sin embargo, hay algunas cosas simples
que podemos hacer para ayudar a superar esos problemas y hacer una gran
diferencia en nuestros equipos.
ABRIR TANTAS PUERTAS COMO SEA
POSIBLE
Muchos de nosotros escondemos la cabeza bajo la tierra cuando se
trata de la planificación de sucesores, ya sea para nosotros mismos o para los
miembros clave de nuestros equipos. La contratación para mañana significa
asegurarse de que tengamos las habilidades, el talento y las actitudes en el
equipo a largo plazo. Para ello, debemos mirar fuera de nuestras redes actuales
y evitar los prejuicios inconscientes para encontrar los diversos talentos que
tengan la tenacidad y la pasión de ayudar a nuestras organizaciones a crecer en
el futuro.
Las redes sociales pueden ampliar su ecosistema personal para
ayudar a desarrollar de manera temprana el talento profesional, que de otra
manera no habría descubierto. El uso de herramientas como LinkedIn, Twitter o
incluso Instagram puede dar participación a otros y ayudarlo a promover
empleos, crear su marca, buscar candidatos y establecer relaciones. El
desarrollo y la oportunidad tratan de abrir puertas; cuantas más puedan abrir,
mejor.
FACILITAR EL DIÁLOGO MULTIPARTICIPATIVO
Para los líderes, la gestión del diálogo entre múltiples partes
interesadas es cada vez más importante, ya sea dentro de su equipo, la
organización, con proveedores, clientes, agencias reguladoras o accionistas. En
un entorno empresarial mundial, esas partes interesadas se encuentran en
lugares muy dispares y sus orígenes son muy diversos. Es necesario que los
líderes de hoy generen y fomenten conductas de colaboración para superar este
desafío. Esto comienza con un entorno transparente y confiable, donde es
posible escuchar todas las voces.
Por ejemplo, mi propio equipo de liderazgo abarca varios
continentes, idiomas, orígenes y culturas. No es económicamente sensato
reunirlos a todos en un solo lugar de forma regular; por lo tanto, generalmente
me comunico mediante soluciones de vídeo. Esto significa sesiones de
colaboración presenciales seguras, de alta calidad y en tiempo real, no solo de
audio. Hablamos un inglés sencillo, no un lenguaje corporativo.
Para ayudar a conciliar el trabajo y la vida privada, ejecuto las
llamadas de mi equipo dos veces, o al menos alterno el horario de las llamadas
para los miembros del equipo en los Estados Unidos y Asia. Considero que la
capacidad para gestionar zonas horarias es parte de ser un equipo respetuoso,
ya que dormir bien o pasar un buen momento con la familia significa que mi
equipo está renovado y con mucha energía.
ACEPTAR EL LADO POSITIVO DE LAS
HERRAMIENTAS DE COLABORACIÓN
En ocasiones, las herramientas de colaboración se pueden ver como
algo negativo, que impulsa nuestra cultura siempre activa. Un sondeo reciente
de directores de informática globales descubrió que estos tienen entre cuatro y
diez herramientas de colaboración en sus teléfonos inteligentes, lo que puede
llevarnos a una “sobrecarga de colaboración”. Sin embargo, usadas de la manera
correcta, las herramientas de colaboración pueden ser una fuerza para el bien.
Las considero particularmente útiles al dirigir equipos con base
en el hogar o en ubicaciones remotas, que a menudo carecen del sentido
comunitario y el apoyo que puede ofrecer una oficina. El vídeo, la mensajería
instantánea y otras funciones basadas en el consumidor, como los emoticonos,
pueden ayudar a cerrar las brechas y evitar el aislamiento dentro del equipo.
Las herramientas de colaboración también pueden ayudar a los
padres o cuidadores a manejar con destreza las demandas de la escuela y el día
deportivo sin tener que abandonar la carrera profesional, si lo desean. En las
culturas con diferencias de género, las herramientas de colaboración pueden
ayudar a las personas a trabajar juntas de forma respetuosa en un plano de
igualdad.
RECONOCER LA DIFERENCIA ENTRE CULTURAS
Durante mi carrera, he tenido la suerte de trabajar en lugares tan
diversos como el Reino Unido, Rusia, Canadá y Medio Oriente, y he dirigido
equipos en todo el mundo. Este concepto de la gestión de equipos virtuales se
ha convertido en parte integral de la manera en que trabajamos en la
actualidad, lo que significa que nuestros estilos de liderazgo han cambiado a
un enfoque cooperativo más inclusivo y orientado a la confianza. La
capacitación y la asesoría se han convertido en elementos clave para ayudar a
los individuos y a los equipos a tener un alto desempeño.
Pero no todos responden bien a este cambio. Las personas
introvertidas prefieren herramientas de colaboración diferentes a las
extrovertidas. Algunas culturas prefieren un modelo de mando y control, otras
prosperan en entornos de reflexión colectiva. Los líderes identifican las
diferencias en el estilo de comunicación, pero siempre dejan a sus audiencias
con un mensaje claro y algo para poner en práctica.
En una época en que solo el 32% de los trabajadores
estadounidenses y el 13% de los empleados de todo el mundo que trabajan para
una empresa se sienten comprometidos, los líderes que se comunican de manera
eficaz tienen cuatro a cinco veces más probabilidades de presentar altos
niveles de compromiso por parte de los empleados.
UN EQUIPO MÁS GRANDE QUE LA SUMA DE
SUS PARTES
Los líderes ya no son superhéroes. Los grandes líderes ponen en
primer lugar a las personas. Preparan a las personas con las aptitudes
adecuadas necesarias para tener éxito. Los grandes líderes buscan las mejores
soluciones y forjan su futuro, no reaccionan ante él. Y son lo suficientemente
valientes como para abandonar una práctica que los ha llevado al éxito en el
pasado, pero no los hará exitosos en el futuro.
Nunca es el momento equivocado para formar el equipo correcto.
Como líderes, es nuestra responsabilidad formar el mejor equipo. Depende de
nosotros atraer a los mejores profesionales para crear un equipo que sea más
grande que la suma de sus partes. Creo que los grandes líderes son aquellos que
se preparan no para la cómoda previsibilidad del pasado, sino para las realidades
de hoy y las fabulosas posibilidades del futuro. Arman alrededor de ellos
grandes equipos, que son heterogéneos, innovadores y audaces, para ayudarlos a
tener éxito todos los días.