MADRID, España. 17 marzo 2019 (BBVA) — En 2025, los ‘millennials’ serán la generación con mayores ganancias de la historia, lo que cambiará la industria bancaria. Esta es una de las conclusiones de un artículo publicado en Nasdaq por la plataforma digital de pagos Due.com, que anticipa que la influencia creciente de la generación de los nacidos en la década de los 80 va a revolucionar el sector económico, dando sus primeros pasos hacia una sociedad sin dinero en efectivo.
Por eso, es importante para el conjunto de la sociedad futura que
los jóvenes sean financieramente alfabetizados y que puedan enfrentar
decisiones financieras complejas que podrían afectar al resto de sus vidas. La
revolución ya ha empezado. Las opciones financieras para las generaciones más
jóvenes son mucho más desafiantes que lo fueron para las generaciones pasadas. Los servicios y productos financieros se han
vuelto más complejos y más ampliamente accesibles debido a la globalización y
las tecnologías digitales.
Según datos de Due.com, en Estados Unidos, uno de cada cuatro
‘millennials’ lleva menos de 5 dólares en efectivo y ocho de cada diez hace
todas sus compras y el pago de sus facturas a través del teléfono móvil. ¿Por
qué? Una de las principales razones es la seguridad. El dinero en efectivo
puede perderse o ser robado, pero las carteras digitales, no. Los sistemas de
seguridad son cada vez más sofisticados, lo que hace que la información sea
casi impenetrable.
UN FENÓMENO GLOBAL
Los ‘millennials’ viven pegados a sus móviles. Los utilizan para
informarse, mantenerse en contacto, transportarse… controlar sus finanzas a
través de este dispositivo es algo lógico para ellos. Por eso, el fenómeno se
está haciendo global. Según datos recogidos por BBVA Data & Analytics a
partir del uso de las tarjetas BBVA, los menores de 35 años realizan, en
España, un 80% de sus transacciones con tarjeta, mientras que solo el 20% se
corresponde a retiradas de efectivo en cajeros.
En México, las carteras digitales están viviendo un momento de
crecimiento. Un buen ejemplo es el avance de Samsung Pay, que ha celebrado su
primer aniversario en el país con más de 430.000 usuarios registrados y buenas
perspectivas de crecimiento debido, según la propia compañía, al estilo de vida
siempre “conectado” de los ‘millennials’.
El mercado ha reaccionado y las opciones para llevar una vida libre
de dinero en efectivo se renuevan con propuestas como las criptomonedas o los
sistemas de reconocimiento facial. Pero los ‘millennials’ le piden más a la
industria bancaria. La generación del milenio, según el estudio de Accenture,
‘Millennials and Money’, está solicitando servicios que les faciliten mover su
dinero como:
— ‘Robo-advisors’: algoritmos que proveen servicios financieros y asesoría de forma automatizada.
— Plataformas digitales de inversión con acceso directo a un asesor financiero.
— Gamificación enfocada en el aprendizaje para mantenerse más comprometidos con sus finanzas.
— Plataformas móviles que les conecten directamente con sus asesores.
— Incorporación de las redes sociales y de métricas que indiquen el sentimiento de la comunidad para ayudarles en las recomendaciones financieras.
— ‘Software’ que permita el seguimiento de transacciones, pagos y otros datos financieros en tiempo real para brindar las mejores recomendaciones.
AYUDA PARA EL AHORRO
Sacar el máximo partido a las finanzas no es suficiente para estos
jóvenes. Alrededor del 67% de los ‘millennials’, según Due.com, desea que sus
carteras digitales estén equipadas de servicios con los que puedan controlar
sus finanzas, hacer un seguimiento de sus gastos o realizar un presupuesto.
Las operaciones digitales les resultan más fáciles de controlar
que las que se realizan en efectivo: “Cuando tengo el dinero en el monedero,
pienso, ‘¡Bien! Ahora puedo gastármelo en cualquier cosa, y mi plataforma
digital no se enterará’”, declaraba una usuaria en un artículo de la compañía
financiera Bankrate. Esta falsa percepción queda neutralizada cuando el dinero
se controla a través de las nuevas tecnologías. La transformación global debe
ir acompañada de un proceso de educación y capacitación financiera adecuada
para que las nuevas generaciones puedan aprovechar las oportunidades que les
brinda la nueva era digital.
Para ser efectivas, las herramientas financieras del futuro, con o
sin efectivo por medio, deberán contar con ese componente de asesoramiento
financiero que los jóvenes demandan. De esta forma, gracias a las herramientas
orientadas a educar a los usuarios en el control y la planificación de sus
finanzas, conseguir las metas de ahorro que cada uno se proponga será cada vez
más sencillo.