MADRID, España. 5 sept. 2018 (EFE) — Para muchos miembros de la generación del milenio, los animales de compañía son una de sus prioridades y el 71% de estos jóvenes aceptarían cobrar menos a cambio de poder llevar a su mascota al trabajo. La costumbre de tener mascotas se remonta a mucho tiempo antes de que existieran la última generación del pasado milenio: jóvenes nativos digitales, nacidos entre los 80 y el año 200, conocidos como “millennial” o “Generación Y”.
Sin embargo parece que, del mismo modo que han hecho con otros hábitos y costumbres, esta generación ha logrado un gran impacto en cómo se ve a los animales de compañía. Por ejemplo, adoptar animales en lugar de comprarlos, es una tendencia cada vez más común, a la que artistas como Zac Efron o Ariana Grande han contribuido en redes sociales o eventos, algo que les hace conectar con esta generación.
Además, el diario estadounidense The Washington Post publicó que el número de jóvenes que adquieren casas, coches, o tienen hijos ha descendido. Pero el porcentaje de millennials que decide tener animales de compañía no para de aumentar. Y es que para estos jóvenes, las mascotas son como los hijos: según un estudio llevado a cabo por la empresa de “e-commerce” Zulily (www.zulily.com), quienes informan que al 83% de ellos les encanta presumir de la “paternidad” hacia sus compañeros peludos, y demostrarlo con productos como calendarios, tazas o felpudos inspirados en animales domésticos.
DUEÑOS DEL SECTOR
Los millennials no solo son amos de sus mascotas, sino de todo el sector: constituyen el porcentaje principal de propietarios de perros y gatos, según el estudio de Pet Owner Paths, de la Asociación Americana de Productos para Mascotas, apoyado por distintas compañías de Estados Unidos con alcance global, como la agencia publicitaria Unfenced, la marca de medicamentos veterinarios Merck y la firma de análisis del mercado Kynetic.
Además, de acuerdo con esta investigación, la “Generación Y” engloba a los dueños que más dinero invierten en cuidar adecuadamente de sus animales de compañía. Y, a la hora de tomar decisiones respecto a la salud de sus amigos peludos, lo hacen de otra manera. Por ejemplo, toman gastos económicos como llevarles al veterinario de manera preventiva, y no solo cuando necesitan un tratamiento, y en comprarles productos solo por mantenerles mejor cuidados.
Lo que es más: según la misma fuente, estos jóvenes no se lo piensan a la hora de pedir una segunda opinión a la hora de tratar a sus mascotas, consultando a especialistas de todo tipo. Y, a la hora de elegir a su veterinario, valoran, como no, la inmediatez y la conexión: si el centro o especialista dispone de chats, redes sociales, o uso del correo electrónico, entonces tendrán preferencia a la hora de tomarlo como referencia.
Además, el 57% de millennials cuentan con su veterinario a la hora de tomar decisiones acerca de sus mascotas, frente al 42% de sus predecesores. Del mismo modo, el 50% de ellos sigue los consejos del especialista al pie de la letra, a diferencia del 31% de miembros de generaciones anteriores.
Esta preocupación por sus compañeros animales, tan similar a la de los padres con los hijos, también se ve reflejada a la hora de mimar y consentir: según Zulily, el 92% de los millennials compra regalos de todo tipo a sus mascotas, y no solo lo hacen en ocasiones especiales como cumpleaños o Navidad: el 51% lo hace al menos una vez al mes.
La empresa de comercio electrónico también desveló que más de la mitad de los millennials estadounidenses posee un gato, y tres cuartas partes de estos jóvenes tienen un perro. El 82% de ellos considera que tener una mascota es importante para prepararse de cara a tener una familia.