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Publicidad de Navidad de Air New Zealand se burla del presidente de Estados Unidos

El presidente Donald Trump habla con la prensa antes de abordar el helicóptero presidencial en el jardín sur de la Casa Blanca, el miércoles 23 de mayo de 2018. (AP Foto/Jacquelyn Martin)

Un niño estadounidense, vestido con la gorra con el eslogan “Hagamos la Navidad Grande de Nuevo”, dice que no es travieso para nada y que es la persona más simpática que conoce, lo que provoca risas de los otros niños, algo que recuerda la reacción al discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU en septiembre.

WELLINGTON, Nueva Zelanda. 2 dic. 2018 (Reuters) — Una publicidad de Air New Zealand lanzada esta semana para la Navidad se burla del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al mostrar a un niño estadounidense usando una gorra roja que dice “Hagamos la Navidad Grande de Nuevo”, del que se ríen otros niños incluidos en la lista de “traviesos” de Papá Noel.

La publicidad de tres minutos, que brinda a los viajeros un saludo de Navidad desde “el lugar más lindo de la Tierra”, muestra a Papá Noel enviando accidentalmente por correo electrónico su lista de niños traviesos de 2018 a un estudiante de Nueva Zelanda llamado Elvis Anderson, en lugar de mandarla a los elfos del Polo Norte. Sentado en detención en su colegio, a Anderson se le ocurre la idea de reunir a los niños traviesos de todo el mundo para solucionar el problema y pide a la aerolínea nacional de Nueva Zelanda que los ayude a trasladarse a la cumbre en la Isla Norte del país.

Cada niño representa a un país y promete mejorar su comportamiento comiendo más vegetales, reduciendo las flatulencias y dejando de tirar del cabello. El niño estadounidense, vestido con la gorra con el eslogan, dice que no es travieso para nada y que es la persona más simpática que conoce, lo que provoca risas de los otros niños, algo que recuerda la reacción al discurso de Trump ante la Asamblea General de la ONU en septiembre, cuando habló sobre los logros de su administración.

“No esperaba esa reacción, pero está bien”, agrega el niño en la publicidad, las mismas palabras que Trump usó en Naciones Unidas. Otras promesas por parte de Anderson, que incluyen una de ser más amables con la vecina Australia hecha con los dedos cruzados en la espalda, empujan un medidor hasta la marca de niños “buenos”, mientras cae papel picado en señal de celebración.