News

Primera dama de Florida anuncia fondos de 60 millones para combatir epidemia de opiáceos

Florida first lady Casey DeSantis. | AP Photo/Wilfredo Lee/File

La primera dama lidera la iniciativa “Hope for Healing Florida”, que reúne los esfuerzos y recursos de múltiples agencias de salud mental y abuso de sustancias. Según datos suministrados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, cada día mueren 200 personas en Estados Unidos por sobredosis de opiáceos.

MIAMI, EE.UU. Octubre 2, 2019 (EFE) — La primera dama de Florida, Casey DeSantis, anunció este miércoles fondos federales adicionales de 58,8 millones de dólares para combatir la epidemia de opiáceos en el estado, en especial en el caso de las mujeres embarazadas. A través de un comunicado difundido por la oficina del gobernador estatal, Ron DeSantis, se dio a conocer que los fondos servirán para la creación del cargo de Coordinador de Prevención Estatal para el Síndrome de Abstinencia Neonatal, que aumentará “los recursos y servicios para mujeres embarazadas con adicción a los opioides”.

Los fondos fueron entregados a las autoridades locales de los condados Broward, Duval y Palm Beach y al Departamento de Salud de Florida (DOH), que junto al Departamento de Niños y Familias de Florida (DCF), lidera las iniciativas para combatir esta epidemia. El anuncio de Casey DeSantis se da a conocer luego de una visita al Memorial Regional Hospital y a la unidad de cuidados intensivos de neonatos del Joe DiMaggio Children’s Hospital.

La primera dama lidera la iniciativa “Hope for Healing Florida”, que reúne los esfuerzos y recursos de múltiples agencias de salud mental y abuso de sustancias. Según datos del año pasado suministrados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), cada día mueren 200 personas en Estados Unidos por sobredosis de opiáceos.

Esta adicción afecta a 4 millones en el país, donde las autoridades intentan poner freno a una sangría que tiene su origen en ocasiones en prescripciones médicas. La alarma por esta situación llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a declarar en 2017 la crisis de los opiáceos como una emergencia nacional de salud pública y a destinar un fondo de 1.000 millones de dólares para abordarla.