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Organización Mundial de la Salud investiga explosivas denuncias de racismo y corrupción

Delegates from 194 member-states gather for the second day of the WHO's annual assembly, with the UN agency's chief Margaret Chan warning in an opening address that the world was not prepared to cope with a rising threat from infectious diseases. / AFP / FABRICE COFFRINI (Photo credit should read FABRICE COFFRINI/AFP/Getty Images)

Racismo, sexismo y corrupción es lo que abunda en la OMS, según correos electrónicos anónimos que llegaron a manos de altos funcionarios de este organismo de las Naciones Unidas. El director general de la OMS ha ordenado investigar las denuncias.

LONDRES, Reino Unido. 17 ene. 2019 (AP) — El jefe de la Organización Mundial de la Salud dispuso una investigación interna de denuncias llegadas en explosivos correos electrónicos anónimos según las cuales en este organismo de las Naciones Unidas abundan el racismo, el sexismo y la corrupción. Tres cartas dirigidas a directores de la OMS —y conseguidas por la Associated Press— hablan de una “discriminación racial sistemática” de empleados africanos y de instancias de irregularidades, incluidas versiones de que dinero destinado a la lucha contra el ébola fue usado con otros fines.

El mes pasado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo al personal que había ordenado al jefe de la división de audiciones internas que investigue las denuncias de las cartas. El funcionario confirmó la directiva a la AP el jueves. Hay quienes dudan, sin embargo, que una investigación interna vaya a sacar a la luz las posibles irregularidades y piden que los resultados sean dados a conocer al público.

El primer correo, enviado en abril del año pasado, decía que imperaba una “discriminación racial sistemática de los africanos” y que ese personal era víctima de “abusos, insultos y menosprecios” de parte de sus colegas. Otras dos cartas dirigidas a varios directores de la OMS afirmaban que altos funcionarios estaban “tratando de suprimir” las investigaciones de esos problemas y agregaban más denuncias de irregularidades, incluido el mal uso de los fondos para el ébola.

En la última carta, enviada en diciembre, se decía que un médico de alto rango involucrado en la respuesta al brote de ébola había incurrido en actitudes “inaceptables, poco profesionales y racistas”. Mencionaba un incidente en una reunión en la que el médico en cuestión “humilló, avergonzó y denigró” a un subordinado del Medio Oriente. Tedros, un exministro de salud de Etiopía que es el primer director general de la OMS africano, dijo que los investigadores “tienen todo mi apoyo” y que les dará más recursos de ser necesario.

“Agradezco a quienes nos dan información”, expresó durante una conferencia en Nairobi el mes pasado. “Vamos a hacer lo que sea para corregir (las cosas) si hay problemas”. Pero Tedros negó que las políticas de la OMS para las contrataciones sean tendenciosas y sostuvo que la cúpula del organismo tenía una gran diversidad geográfica y un equilibrio de género superior al de otras agencias de la ONU como consecuencia de algunas reformas.

La investigación de la OMS se produce luego de que otras agencias de la ONU fuesen sacudidas también por denuncias de hostigamiento. El director del programa de la ONU para el sida (conocido por sus siglas en inglés, UNAIDS), Michael Sidibe, renunció luego de que una investigación independiente concluyese en diciembre que su “liderazgo defectuoso” había generado un ambiente laboral tóxico, en el que, según el personal, abundaban el acoso sexual, el bullying y los abusos de poder.

El autor de las cartas anónimas dijo, asimismo, que había un proceso “de reclutamiento y selección sucio”, con “fraude, corrupción y abusos de autoridad”. En la última carta se mencionó el caso de un director del departamento de emergencias de la OMS, que habría dado lugar a errores de funcionarios incompetentes involucrados en la lucha contra el ébola en el Congo. Algunos empleados temen que los fondos donados para combatir la propagación del virus “no se estén usando sensatamente”, señaló la carta, agregando que eso puede minar la credibilidad de la OMS.

“Se contrató un avión para transportar tres vehículos de un depósito en Dubái a un costo de un millón de dólares. ¿Por qué hay que despachar vehículos desde Dubái? Es más lógico comprar jeeps en DRC (el Congo) a 80.000 dólares cada uno”, expresó la carta, añadiendo que “las historias de la corrupción relacionada con la logística y las adquisiciones (de parte del departamento de emergencias de la OMS en Ginebra) son legendarias”.

David Webb, director de la dependencia a cargo de la investigación, aseguró que su personal se manejará con total independencia. Pero hay quienes lo dudan. “Es la misma oficina que manejó mal la investigación inicial de UNAIDS”, afirmó Edward Flaherty, abogado que representa a Martina Brostrom, empleada de UNAIDS cuyas denuncias de acoso sexual dieron paso a la renuncia de Sidibe. “Las investigaciones internas de la OMS son lo mismo que nada”.

Oyewale Tomori, viróloga nigeriana que trabajó en la OMS, dijo que, en base a su experiencia en ese organismo, “no tengo dudas de que todo lo que dicen esos emails es cierto”, aunque ella no tenía pruebas de nada. “La gente sabe de todos estos problemas desde hace tiempo”, sostuvo. “Pero nadie quiere hablar porque tienen miedo”.