Latinoamérica

Defensores del expresidente Lula da Silva marchan en São Paulo para pedir su libertad

Lula da Silva en sede del Sindicato de los Metalúrgicos de la región metropolitana de São Paulo. REUTERS

Los militantes protestaron contra el exjuez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, quien, en la opinión de los manifestantes, habría condenado a Lula sin evidencias cuando era responsable de la primera instancia de la operación anticorrupción Lava Jato.

SÃO PAULO, Brasil. Octubre 13, 2019 (EFE) — Unos doscientos partidarios del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado desde abril de 2018 por corrupción, se manifestaron este domingo a favor de la libertad del exmandatario en la icónica Avenida Paulista, ubicada en el corazón de São Paulo. Integrantes de movimientos sociales, sindicatos, y de las organizaciones Brasil Popular y el Pueblo sin Miedo, además del Comité Lula Libre, marcharon esta tarde para exigir la excarcelación inmediata del exmandatario.

Los militantes igualmente protestaron contra el exjuez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, quien, en la opinión de los manifestantes, habría condenado a Lula sin evidencias cuando era responsable de la primera instancia de la operación anticorrupción Lava Jato. El rojo, color del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula (2003-2010), predominó en la protesta, en la que los participantes entonaron cánticos y gritaron palabras de orden a favor del exjefe de Estado.

En un comunicado, el PT defendió que “este es el momento” de apoyar a Lula y “reivindicar justicia, libertad y el fortalecimiento de la democracia” en Brasil. En las vías de la avenida más famosa de São Paulo, los manifestantes inflaron un gigante muñeco de Lula, mientras llevaban máscaras, camisetas, pegatinas, pañuelos y sombreros que estampaban la cara del expresidente.

Según los organizadores, el acto de este domingo acompaña también la expectativa de que la Suprema Corte del país retome el juicio de un pedido de hábeas corpus interpuesto por la defensa de Lula, que pide una investigación sobre la supuesta imparcialidad por parte de Moro en la Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción de la historia del país. Lula cumple una condena de 8 años y 10 meses por corrupción y blanqueo de capitales —ratificada en tercera instancia— y también fue condenado a 12 años y 11 meses en un proceso muy similar pero que hasta ahora solo ha pasado por primera instancia.

El expresidente tiene otros procesos abiertos en la Justicia, también por asuntos relacionados con la corrupción, pero se declara inocente en todos y se dice víctima de una “persecución judicial” que busca evitar su vuelta al poder. En el más reciente episodio de su embate con la Justicia, Lula rechazó a finales de septiembre la posibilidad ofrecida por los fiscales de salir de la cárcel bajo ciertas condiciones, al considerar que tanto su proceso como su condena son ilegítimos.