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Aerolínea alemana Lufthansa se prepara para reducir su tamaño tras la crisis del coronavirus

A Lufthansa está prestes a receber mais outro novo Airbus 320neo em sua frota. O jato, que deixou a fábrica da Airbus em Hamburg-Finkenwerder ontem (30), operará a partir de Frankfurt. Photo: Lufthansa

Lufthansa va a dejar en tierra temporalmente 700 de los 763 aviones del grupo. Para poder repatriar el mayor número de personas posibles a sus países, las aerolíneas del grupo Lufthansa van a ofrecer vuelos especiales en todo el mundo.

FRÁNCFORT, Alemania. 19 marzo, 2020 (EFE) — El presidente del grupo Lufthansa, Carsten Spohr, se prepara para convertirse en una compañía más pequeña una vez superada la crisis que ha generado la pandemia del coronavirus en el sector de transporte aéreo y en el turístico, algunos de los más afectados. “El mundo en este sector será otro tras el coronavirus”, dijo Spohr al presentar los resultados de 2019, que quedaron relegados a un segundo plano por la pandemia.

De hecho, el exceso de capacidades en Europa, que presiona a la baja los precios de los billetes de avión, es uno de los motivos por los que Lufthansa redujo su beneficio el año pasado. De momento, el grupo, al que pertenecen las aerolíneas Lufthansa, Eurowings, Swiss, Austrian Airlines, Brussels Airlines y Edelweiss, mantiene sólo el 5% de sus vuelos regulares hasta el 19 de abril debido al coronavirus y la caída de la demanda, aunque sus aerolíneas ofrecen vuelos especiales para repatriar a ciudadanos.

Lufthansa va a dejar en tierra temporalmente 700 de los 763 aviones del grupo. Para poder repatriar el mayor número de personas posibles a sus países, las aerolíneas del grupo Lufthansa van a ofrecer vuelos especiales en todo el mundo. Spohr destacó que, de momento, nadie puede ver las consecuencias que va a tener esta situación extraordinaria que les obliga a aplicar medidas dolorosas y drásticas.

El grupo Lufthansa ha desplegado capacidades adicionales para transportar mercancía y que las cadenas de suministro para muchas empresas no se derrumben. “Cuanto más dure esta crisis, será más probable que el futuro del transporte aéreo no se pueda garantizar sin ayudas estatales”, advirtió Spohr. Su filial Brussels Airlines ya ha solicitado ayuda financiera al Estado belga, unos 200 millones de euros, según algunos medios.

Lufthansa, que la semana pasada rebajó su previsión de beneficio para 2020 y suspendió el dividendo por el impacto del coronavirus, registró el año pasado un beneficio neto de 1.200 millones de euros, un 44% menos que en 2018, por el aumento del coste del queroseno y la competencia en los precios de los billetes en Europa. Facturó 36.400 millones, lo que supone un incremento del 2,5%, pero su beneficio operativo antes de extraordinarios bajó a 2.030 millones, un 27,5% menos que en 2018, por el aumento de los costes por queroseno en 600 millones de euros y el enfriamiento económico en algunos países europeos, lo que supone un margen de rentabilidad del 5,6%.

Lufthansa también dijo que la fuerte presión en los precios de los billetes de avión en Europa lastró el resultado el año pasado por el exceso de capacidades y la debilidad del mercado de transporte de mercancías global. Spohr dijo al presentar los resultados que “la propagación del coronavirus ha llevado a la economía mundial y a nuestra empresa a un estado de excepción hasta ahora desconocido”.

Rehusó dar pronósticos para este año porque, de momento, nadie puede ver las consecuencias que va a tener esta situación extraordinaria, que les obliga a aplicar medidas dolorosas y drásticas. Lufthansa, que se ha asegurado financiación por 600 millones de euros y tiene liquidez por 4.300 millones de euros, va a aplicar medidas de ahorro en todo el consorcio, una reducción de capacidades drástica, el trabajo a jornada reducida, que está subvencionado por el Estado alemán, y va a dejar de pagar dividendos por el 2019.

El Estado alemán asume el 60% de la pérdida salarial neta del empleado que está a jornada reducida, y un 67% si tiene hijos, y ha preparado unos 26.000 millones de euros para cubrir esta prestación y evitar que las empresas despidan a personal. Esta medida ya se aplicó en la crisis financiera y permitió a las empresas mantener empleados cualificados, que es muy difícil recuperar una vez que son despedidos, y a los trabajadores mantener su empleo.