Elecciones

Jóvenes latinas se imponen en las primarias de Nueva York a candidatos veteranos

Candidatas latinas Catalina Cruz, Jessica Ramos y Julia Salazar luchan por aumentar poder de la mujer en la Legislatura. (Foto: eldiariony.com)

Catalina Cruz, Jessica Ramos y Julia Salazar, jóvenes latinas de origen colombiano, salieron por la puerta grande en los distritos de Queens y Brooklyn tras conocerse los resultados de la elección celebrada este jueves, en la que se eligió a los candidatos del Partido Demócrata para los comicios de noviembre. (Foto: eldiariony.com)

NUEVA YORK, EE.UU. 15 sept. 2018 (EFE) — Un grupo de mujeres jóvenes, latinas y del ala progresista del Partido Demócrata se impuso en las primarias demócratas de Nueva York a varios veteranos políticos, más conservadores y que llevaban años en sus cargos. Catalina Cruz, Jessica Ramos y Julia Salazar, todas de origen colombiano, salieron por la puerta grande en los distritos de Queens y Brooklyn tras conocerse los resultados de la elección celebrada este jueves, en la que se eligió a los candidatos del partido para los comicios del próximo noviembre.

Estas mujeres comparten además su triunfo con Alexandria Biaggi y Karines Reyes, de El Bronx, en lo que se prevé aumentará la presencia femenina y latina en la legislatura estatal a partir del próximo año. Tradicionalmente, quien gana las primarias gana la elección general en la ciudad de Nueva York, donde los republicanos tienen poca influencia. Del total de 150 asientos en la Asamblea estatal, 45 están actualmente ocupados por mujeres de las que sólo seis son latinas.

En el Senado, de 63 miembros, 15 son féminas y sólo una es latina, Marisol Alcántara, de origen dominicano, y que perdió su primaria. Las nuevas candidatas han seguido los pasos de Alexandria Ocasio-Cortez, de 28 años y origen puertorriqueño, que se define como socialista, que el pasado junio hizo historia al derrotar al poderoso y veterano congresista Joe Crowley, conocido como “el rey de Queens”.

Apoyadas por sus electores, y por Ocasio-Cortez, Ramos y Biaggi pusieron fin a la carrera de demócratas que se habían aliado en el Senado con republicanos, y que constituían la llamada Conferencia Demócrata Independiente (IDC por siglas en inglés), que se creó en 2011. Al unirse a los republicanos, el grupo de demócratas, liderados por el senador Jeff Klein, de El Bronx, permitió al partido rival mantener el dominio de la Cámara Alta.

Pese a ello, los senadores contaban para esta primaria con el respaldo de la maquinaria del Partido Demócrata. En la elección del 2012, los demócratas ganaron la mayoría en el Senado, pero al no contar de su lado con estos legisladores no pudieron tomar el control ni crear una agenda legislativa. Como líder de la Conferencia, Klein, electo al Senado en el 2004, se alternaba la presidencia de la Cámara Alta con su contraparte republicano.

Klein fue derrotado por Biaggi, abogada y exayudante del gobernador Andrew Cuomo, pese a los dos millones de dólares que gastó con miras a ser reelegido. “Hemos cortado la cabeza a la serpiente de la Conferencia”, señaló Biaggi tras conocer los resultados. Otro miembro de la IDC, el senador de origen dominicano José Peralta, fue derrotado por Ramos. Además, otros cuatro integrantes de ese grupo perdieron la nominación demócrata para las elecciones de noviembre, entre ellos la senadora Marisol Alcántara, también de origen dominicano.

Otro veterano político que perdió su asiento en el Senado, aunque no miembro de la Conferencia, fue Martin Malavé Dilán, electo a la Cámara Alta en el 2007, tras diez años como concejal. Dilán cayó derrotado por Salazar, de 27 años, pese a toda la controversia que enfrentó ésta durante su campaña. Salazar aseguró que su victoria es un triunfo para los trabajadores. La Conferencia fue desbandada el pasado abril, tras una intervención del gobernador Cuomo, pero el ala izquierda del partido no perdonó a la mayoría de sus miembros.

Durante la campaña, los aspirantes que retaron a esos legisladores les acusaron repetidamente de no ser verdaderos demócratas, de estar interesados en promover sus intereses y de ser un obstáculo para que Nueva York fuera un verdadero bastión progresista. La abogada Catalina Cruz, que una vez fue indocumentada y se convirtió en ciudadana en 2009, derrotó por su parte a la asambleísta Ari Espinal, que había ganado el asiento el pasado abril en una elección especial.

“Trataron de enterrarnos pero no sabían que éramos semilla”, comentó Ocasio-Cortez en su cuenta de Twitter, en la que destaca la victoria en las urnas de los candidatos progresistas.