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Industria de los diamantes en problemas: a los millennials no les interesan las piedras preciosas

Fate of lab grown diamond. Photo: 25karats.com

El reto al que se enfrenta la industria de los diamantes es mayúsculo, pues además, los futuros clientes son nativos digitales, tienen un pensamiento colaborativo y global, trabajan para lograr lo que consideran el éxito pero, sobre todo, toman en cuenta la opinión de otros en las redes sociales.

BUENOS AIRES, Argentina. 12 abril 2019 (Infobae) — Los productores de diamantes tienen que reinventar sus estrategias de mercado para que puedan seguir vendiendo piedras preciosas, pues los millennials y la generación Z no parecen estar interesados en el brillo. La tecnología es con quien compiten, ya que a estas dos generaciones son los gadgets lo que más llama su atención y están dispuestos a gastar sumas considerables para adquirirlos.

El reto al que se enfrenta la industria de los diamantes es mayúsculo, pues además, los futuros clientes son nativos digitales, tienen un pensamiento colaborativo y global, trabajan para lograr lo que consideran el éxito pero, sobre todo, toman en cuenta la opinión de otros en las redes sociales. Otro factor al que tiene que hacer frente el sector es que los millennials no están interesados en la compra de diamantes, por el conflicto y la explotación que históricamente han derivado del trueque brillantes-dinero.

Según el estudio de Bain & Comapan y de Antwerp, “La industria global de diamantes 2018: Una resiliente industria”, detalla que a pesar de que “se ha puesto especial atención a la generación millennial, sus sucesores, la generación Z, gana poder de compra y obliga a repensar la estrategia de marketing y ventas”. Las nuevas generaciones ahora compran en línea, lo que debe entenderse por las nuevas preferencias de las dos generaciones.

Además de que los millennials prefieren el lujo “experiencial” como los viajes por sobre los bienes tangibles, como accesorios y joyas. Para la firma De Beers, la generación Z representa un desafío, porque por el momento son un grupo limitado de consumidores y se necesita ir entendiendo sus valores sociales, sus gustos, preferencias personales y su estilo de vida.

Un ejemplo de esto es la postura liberal en torno a las relaciones de pareja, la sexualidad y la identidad de género, lo que significa que la industria de los diamantes deberá tener una aproximación a estas preferencias sin estereotipos de género, creando productos diferentes a las relaciones tradicionales. Consideran necesario ofrecer joyería que se relacione con el estilo de vida de las nuevas generaciones, su personalidad, creatividad y gusto por la comunicación, así como promover la preferencia por las piedras preciosas como regalo para eventos importantes.