Global Trade

Estados Unidos y la Unión Europea liman asperezas y frenan la guerra comercial

Juncker chats with Trump last July. (Reuters/Michael Kappeler)

Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron un compromiso mutuo para avanzar hacia una política de cero aranceles. Este es un gran día para el comercio libre y justo, dijo Donald Trump. El acuerdo incluye acabar con los aranceles impuestos recientemente por Trump al acero y al aluminio de Europa, aunque no se ha precisado una fecha.

WASHINGTON, EE.UU. 26 julio, 2018 (EFE) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sellaron este miércoles una tregua que rebaja las crecientes tensiones comerciales de los últimos meses y que incluye el compromiso mutuo de avanzar juntos hacia una situación de “cero aranceles”.

“Este es un gran día para el comercio libre y justo”, dijo Trump en una comparecencia improvisada junto a Juncker en la Casa Blanca, al anunciar el compromiso mutuo para trabajar en busca de “cero aranceles, cero barreras no arancelarias y cero subsidios a los bienes industriales no automotrices”. El mandatario de Estados Unidos, que ha defendido su agresiva agenda de proteccionismo comercial como una manera de defender la industria nacional, aseveró: “Estamos comenzando la negociación ahora mismo pero sabemos muy bien hacia dónde va”.

Por su parte, el líder europeo celebró el acuerdo comercial alcanzado, que contempla la reducción de los aranceles por ambas partes y relaja las fricciones bilaterales de los últimos meses, pero deja aún mucho trabajo por delante. “Teníamos la intención de lograr un acuerdo, y logramos un acuerdo hoy”, afirmó Juncker tras su encuentro con Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

El pacto establece de manera genérica que la Unión Europea importará más soja de Estados Unidos, así como gas natural líquido para “diversificar” sus fuentes energéticas. También reducirá algunos de los aranceles industriales. Asimismo, incluye la “resolución” de los gravámenes impuestos por Trump del 25% al acero y del 10% al aluminio europeo, que desataron la escalada comercial entre Bruselas y Washington, aunque no se precisa una fecha límite.

Minutos después, en un encuentro con un reducido grupo de periodistas de diversos medios de comunicación, entre ellos Efe, Juncker precisó que los aranceles actuales siguen “vigentes” durante la nueva ronda de conversaciones, al igual que las represalias adoptadas por Bruselas en respuesta a productos estadounidenses como motocicletas y pantalones vaqueros. Pero remarcó que no habrá aranceles “adicionales”, como la amenaza de Trump de un 20% sobre los automóviles europeos, que Washington parecía dispuesto aplicar en los próximos días.

Actualmente, la Unión Europea impone un arancel del 10% a los automóviles de Estados Unidos, mientras que los europeos pagan uno del 2,5%, algo muy criticado por Trump. “Creemos que esa es una gran concesión por parte de EEUU”, explicó Juncker a los periodistas en el centro de estudios CSIS en la capital estadounidense al comentar su reunión con Trump. Por ello, el mandatario europeo recalcó que se trata de un buen acuerdo que remarca lo “especial” de la alianza entre Estados Unidos y la Unión Europea, a la vez que subrayó que sus intercambios suponen la mitad del comercio global.

La visita de Juncker a Washington había suscitado gran expectación tras el cruce de acusaciones, entre las que Trump llegó a calificar a la UE como un oponente y advertir con “una tremenda capacidad de castigo”. La tregua alcanzada entre ambas partes fue recibida con buenos ojos por parte de los mercados financieros, tras meses de dudas y la creciente preocupación de que se produjese una guerra comercial a escala global.

Wall Street cerró con notables ganancias: el Dow Jones de Industriales subió un 0,68% y el índice compuesto del mercado Nasdaq (+1,17%) registró un nuevo récord tras conocerse los primeros detalles del acuerdo entre Washington y Bruselas. En su último informe de Perspectivas Económicas Globales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había advertido del riesgo de que estas fricciones comerciales hiciesen “descarrilar” la saludable recuperación económica global.