Líderes

Boeing Co. arriesga perder su liderazgo en China debido a la guerra comercial de Trump

A Boeing 737 Max 9 test plane is presented on the Tarmac of Le Bourget on June 18, 2017 on the eve of the opening of the International Paris Air Show. (Photo: ERIC PIERMONT, AFP/Getty Images)

A causa del enfrentamiento entre Donald Trump y China por los aranceles, que podría desencadenar una guerra comercial, la multinacional estadounidense Boeing Co. podría perder su magro liderazgo en China cediendo su lugar a la francesa Airbus SE, que aprovecha la coyuntura comercial para acercarse al presidente Xi Jinping.

NUEVA YORK, EE.UU. 25 junio (Bloomberg) — En la eterna batalla entre Boeing Co. y Airbus SE, China ha intentado durante años mantener los pedidos equilibrados entre el duopolio. Ahora, gracias al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el fabricante de aviones estadounidense está en riesgo de perder su escaso liderazgo en el segundo mercado de aviación más grande del mundo. Ante la creciente posibilidad de una guerra comercial después de que la administración Trump anunció aranceles sobre US$50,000 millones de bienes importados de China, el presidente Xi Jinping está bajo presión para tomar represalias.

Una idea de sus tácticas podría revelarse durante la visita del primer ministro francés, Edouard Philippe, a Pekín este fin de semana, donde intentará sellar un acuerdo por más de 180 aviones Airbus A320. El pedido de US$18,000 millones, si se confirma, enviaría una fuerte señal a Estados Unidos de que China tiene opciones efectivas para golpear con fuerza donde le duele. Es probable que la potencia asiática favorezca los aviones de Airbus para futuros pedidos, según Jin Wei, un investigador de aviación del Centro de China para el Desarrollo de la Industria de la Información, un centro de estudios con respaldo estatal en Pekín.

“Adjudicar grandes pedidos de aviones a Airbus será una llamada de atención a Estados Unidos que China tiene alternativas y no teme enfrentarse con EE.UU. en el comercio”, dijo Jin. Esta estrategia también puede ayudar a China a generar divisiones más profundas dentro del Grupo de las Siete naciones, cuyos líderes en Europa y Canadá están luchando para adaptarse a los desafíos de un Donald Trump impredecible en cuestiones que van desde la seguridad hasta las exportaciones.

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania llamó la semana pasada a las naciones europeas a unirse y llenar el vacío dejado por el retiro de Estados Unidos de los acuerdos globales. Para Philippe, un contrato de Airbus cerraría el negocio que su jefe, Emmanuel Macron, dejó tras su visita a China en enero. Las conversaciones sobre los aviones Airbus están en curso, de acuerdo con un asesor del primer ministro francés que pidió no ser identificado, aduciendo a políticas del gobierno. El asesor declinó señalar si el contrato se firmará la próxima semana.

Guillaume Faury, jefe de aviación comercial de Airbus, sería parte de la delegación empresarial que acompañará a Philippe en su viaje de cuatro días, que culmina en Pekín el lunes con una ceremonia de firma de acuerdos y una reunión con Xi Jinping. Un representante de Airbus dijo que la compañía, con sede en Toulouse, siempre está en conversaciones con los clientes sobre sus requisitos de flota y no hace comentarios sobre asuntos diplomáticos. Boeing no quiso hacer comentarios.

COMPROMETER A CHINA

Ciertamente, China no va a reemplazar completamente a Boeing con Airbus. La orden de Airbus tampoco es un hecho, dado que las relaciones entre China y Francia no están en perfecta sintonía. Aunque Emmanuel Macron se ha mostrado más inclinado a conectarse con China que sus predecesores y se ha comprometido a visitar el país una vez al año, dijo en Canadá este mes que el país asiático aún no puede unirse al G7 porque no comparte los valores del club.

Sin embargo, las políticas de Donald Trump pueden darle a China suficientes razones para inclinar la balanza a favor de Airbus, dijo Corrine Png, máxima ejecutiva y fundadora de Crucial Perspective Pte., una empresa de investigación con sede en Singapur especializada en transporte. “Esperamos que la participación de mercado de Airbus en China aumente en adelante”, dijo.

China es un campo de batalla clave para Boeing, con sede en Chicago, y Airbus, ya que se proyecta que el país superará a Estados Unidos como el mayor mercado de aviación del mundo el 2022. Boeing predice que China necesitará más de 7,200 aeronaves nuevas por valor de más de US$1 billón en los 20 años, hasta 2036.

A diferencia de otros mercados en los que las aerolíneas deciden sobre los pedidos de avión, una agencia del gobierno central —China Aviation Supplies Holding Co.— es responsable de las compras antes de asignarlas a diferentes compañías estatales y compañías de leasing. Eso significa que las consideraciones políticas tienen mucho más peso en las decisiones.“Si piensa como un burócrata, ¿con quién le gustaría hacer negocios? ¿Trump o Europa?”, dijo Mohshin Aziz, analista de Maybank Investment Bank Bhd. en Kuala Lumpur. “En este momento la respuesta es bastante obvia”.

Si Boeing es excluido del mercado, las aerolíneas chinas perderían poder de negociación para obtener descuentos en los pedidos de Airbus. Y las aerolíneas tienen poco margen de maniobra para cambiar las órdenes entre los fabricantes de aviones ya que los modelos con mayor demanda, como el A320neo de fuselaje angosto de Airbus, están agotados hasta principios de la década del 2020. “No hay buenas opciones para los clientes con Airbus y Boeing actualmente sobrevendidos”, dijeron Douglas Harned y Christian Laughlin, analistas de Sanford C. Bernstein & Co., en un informe a los clientes.