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BID concedió crédito de US$500 millones a Ecuador para estabilidad fiscal y planes sociales

Participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el Hábitat III en Quito, Ecuador. Foto: ElUniverso.com

El BID anunció la concesión a Ecuador de un crédito de US$500 millones para programas de estabilización fiscal y planes sociales. Este préstamo, que es parte de un desembolso programado de US$1.700 millones durante tres años, tiene un plazo de amortización de siete años con tres años de gracia.

QUITO, Ecuador. 24 abril 2019 (AP) — El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió a Ecuador un crédito de 500 millones de dólares dirigido a programas de estabilización fiscal y planes sociales, se informó el miércoles. Un comunicado de esa institución precisó que los recursos serán utilizados para apoyar un programa de reformas encaminado a restablecer la estabilidad macroeconómica, restaurar la sostenibilidad fiscal, fortalecer el marco institucional para el Banco Central y salvaguardar el gasto dirigido a la población vulnerable.

Tras asumir el poder en mayo de 2017, el presidente Lenín Moreno denunció que recibió una situación económica crítica, con una deuda de casi 60.000 millones de dólares (cerca de 60% del Producto Interno Bruto) y atrasos en pagos a empleados públicos y proveedores estatales. Desde entonces, ha tenido que lidiar con un déficit fiscal anual cercano a 10.000 millones de dólares.

El documento señaló que el crédito es un programa de emergencia y jugará un papel fundamental para “asegurar el éxito del proceso de consolidación fiscal y la puesta en marcha de la agenda de reformas estructurales que permitan que el sector privado tome la posta del sector público como principal motor de crecimiento de la economía ecuatoriana”.

Precisó que el programa busca la optimización del sistema de subsidios en los combustibles para los pobres y vulnerables, el ajuste de la cuenta de salarios del Estado y la optimización de la gestión de la deuda externa a través de una mayor transparencia, con el propósito de generar una reducción del gasto y la deuda pública y un incremento de las reservas internacionales, además de incrementar el gasto en asistencia social en 370 millones de dólares este año.

Este préstamo, que es parte de un desembolso programado de 1.700 millones de dólares durante tres años, tiene un plazo de amortización de siete años con tres años de gracia.