Inmigración

Aportación económica y cultural latina a EE.UU. no para de crecer, dice activista hispana

WASHINGTON, DC - MAY 29: Civil rights and women's advocate Dolores Huerta is presented with a Presidential Medal of Freedom by U.S. President Barack Obama during an East Room event May 29, 2012 at the White House in Washington, DC. The Medal of Freedom, the nation’s highest civilian honor, is presented to individuals who have made especially meritorious contributions to the security or national interests of the United States, to world peace, or to cultural or other significant public or private endeavors. (Photo by Alex Wong/Getty Images)

La cofundadora y primera vicepresidente emérita de UFW destaca que tal es la importancia que juegan en la vida diaria del país que la cultura latina se ha integrado dentro de la estadounidense, ya sea la música, la comida o sus arraigados valores familiares.

TUCSON, EE.UU. 6 oct. 2018 (EFE) — Desde los campos de California y hasta los rascacielos de Nueva York, la aportación económica y cultural de los latinos a Estados Unidos ha crecido en las últimas décadas y sigue haciéndolo, asegura en entrevista a Efe la veterana activista hispana Dolores Huerta. “En las últimas décadas hemos visto cómo, poco a poco y gracias a la lucha de muchos, los latinos han ganado a pulso un reconocimiento en este país”, dice la cofundadora y la primera vicepresidente emérita de la Unión de Campesinos Unidos de América (UFW).

Destaca que tal es la importancia que juegan en la vida diaria del país que la cultura latina se ha “integrado” dentro de la estadounidense, ya sea la música, la comida o sus arraigados valores familiares. Pero la activista de 88 años va más allá y recuerda que la “primera contribución” de los latinos fue la “cuarta parte” del territorio actual de Estados Unidos, que anteriormente formaba parte de México.

Pero aun así, lamenta que por décadas los latinos hayan tenido que luchar por obtener el reconocimiento que merecen. “Nuestros trabajadores del campo, de los hoteles, de las fábricas han luchado en contra de la discriminación, por obtener mejores salarios, condiciones de empleo”, dice. Esta lucha no ha sido y sigue sin ser fácil, algo que ella misma experimentó en carne propia cuando entró a formar parte del movimiento campesino, que lideró con el ya fallecido César Chávez, en la década de 1960.

“Nuestros trabajadores son los que le dan de comer al país y, sin embargo, no reciben el reconocimiento que merecen y el apoyo que necesitan”, asegura Huerta. Indica que líderes como Chávez han luchado junto a ellos para obtener este reconocimiento, para que se valoren sus contribuciones y se den soluciones a sus necesidades. Y, aunque dice que con el paso de los años se han logrado avances, aún hay un amplio camino por recorrer.

“Debemos seguir trabajando por terminar con la discriminación, especialmente ahora bajo la Administración del presidente Trump, donde constantemente se están atacando a los mexicanos”, dice la neomexicana. Pero la activista nacida en 1930 se mostró optimista al indicar que los hispanos han avanzado en representación política y se han logrado grandes victorias al elegir alcaldes, gobernadores y congresistas en los últimos años.

En un contexto en el que la presencia de candidatos de las minorías, así como de mujeres, en las boletas electorales de noviembre próximo, Huerta no descarta que en el futuro los Estados Unidos puedan tener un presidente latino. “Creo que con el ambiente político que actualmente tenemos aún no es posible, pero quizás dentro de seis a ocho años sí podremos tener un presidente latino”, dice.

La defensora de los derechos de los trabajadores del campo asegura que para lograr este cambio y transformar el futuro de los hispanos en este país es fundamental ejercer el derecho al voto, especialmente entre las nuevas generaciones de latinos, algo que no ha estado sucediendo en las últimas citas electorales. “Cada año casi un millón de latinos cumplen los 18 años. Es fundamental educar a nuestros jóvenes sobre la importancia de votar”, reconoce sobre esta ardua tarea.

Asegura que los jóvenes latinos son los que tendrán el poder de “cambiar” la cara de sus representantes dentro de sus comunidades y de la capital del país. En su opinión, no en vano, y por muchos años, se ha calificado a los hispanos en los Estados Unidos como “el gigante dormido”, con lo que se reconoce su importancia cultural, económica y política. “Otros grupos saben muy bien que los latinos podemos ser una verdadera fuerza política”, afirma.

“Estas elecciones nos va a demostrar si finalmente el ‘gigante’ ha despertado. Estamos viendo importantes cambios en estados como Arizona y Texas, estados tradicionalmente republicanos donde políticos conservadores podrían perder la elección y esto gracias al voto latino”, opina.